Artículo de Antonio Caballero defendiendo la preparación física como parte necesaria para optimizar el rendimiento

Artículo de Antonio Caballero defendiendo la preparación física como parte necesaria para optimizar el rendimiento

¿Y si empezamos a entender la preparación física desde otro punto de vista?

Antonio Caballero, entrenador y preparador físico de la EDM

Gracias a ser uno de los deportes más populares del mundo, a la competencia existente en el día a día, a la dificultad por encontrar las causas y conclusiones por las que se gana, se empata, se pierde o simplemente ocurren los acontecimientos a lo largo de la temporada y gracias al gran nivel de los profesionales dedicados al fútbol, los sistemas de entrenamiento de este deporte evolucionan cada día coordinando cada vez más roles dentro de cada cuerpo técnico: entrenadores, segundos entrenadores, preparadores físicos, readaptadores, entrenadores de porteros, fisioterapeutas, analistas, etcétera.

grafico artículo antonio cabballeroTradicionalmente, y aún hoy en día, una de las maneras más comunes de justificar cada resultado o situación es fragmentar las posibles áreas que pueden componer a cada jugador o cada equipo para encontrar así las razones. Por ejemplo: “Ganaron porque eran muy superiores físicamente…”; “tácticamente es un equipo muy trabajado…”, y así un amplio etcétera. Querer explicar un resultado o una situación por un único motivo en un deporte donde interaccionan 22 jugadores, un balón, árbitros, público…. resulta cuanto menos insuficiente. Sirva la frase de Aristóteles, “el todo es más que la suma de sus partes”, como principio para cuestionarnos todo lo que envuelve a un deporte de equipo como el fútbol.

En línea con esa visión reduccionista, el entrenamiento de preparación física se desarrollaba de ese mismo modo, es decir, apartado del resto de componentes tácticos, técnicos y psicológicos y, en muchos casos, sin ninguna relación con lo que pudiese demandar el modelo de juego del equipo. ¿Cuántas veces hemos escuchado de boca de los jugadores: “Bufff, ahora nos toca físico”?

grafico artículo antonio cabballeroComo decía al principio, los sistemas de entrenamiento han ido evolucionando hasta llegar al punto actual, donde parece que ahora todo lo que no tenga un balón de por medio, no vale para nada. No es cuestión de extremos. Considero fundamental para el desarrollo de los jugadores y de los equipos que las posiciones de entrenadores y preparadores físicos se acerquen y trabajen en común, en equipo. Y para ello, habrá tareas que deberán acercarse lo más posible al 11 contra 11 que nos encontramos en competición para seguir desarrollando el modelo de juego del equipo (que al final es lo más importante), y habrá tareas más generales que deben servir como soporte para que el jugador pueda aguantar los esfuerzos repetidos que se encuentra en competición, y cuya función principal es la prevención de lesiones. Debemos tener en cuenta que cuanto más específica es una tarea (más cerca del 11 contra 11), mayor riesgo de lesión existe.

Siguiendo con esta evolución en los sistemas de entrenamiento, es prácticamente obligatorio nombrar a Paco Seirulo como uno de los mayores referentes en este nuevo paradigma del entrenamiento en deportes de equipo. Según este nuevo paradigma, basado en la Teoría de los sistemas dinámicos, el deportista-jugador es una estructura hipercompleja, configurada a su vez por las siguientes estructuras que interaccionan entre sí en todo momento:

grafico artículo antonio cabballeroEstructura condicional, más relacionada con las capacidades físicas.

- Estructura cognitiva, más relacionada con la toma de decisiones.

- Estructura coordinativa, más relacionada con componentes técnicos.

-  Estructura socio-afectiva, más relacionada con la cooperación entre participantes.

-  Estructura emotivo-volitiva, más relacionada con las emociones que surgen en torno al juego.

-  Estructura creativo-expresiva, más relacionada con esa capacidad de imaginación del jugador.

Por ejemplo, cuando desarrollemos una tarea general de preparación física, priorizaremos sobre la estructura condicional del jugador, pero el resto de estructuras que lo componen siguen estando implicadas en mayor o menor medida en función de los componentes de la tarea (oposición, balón, reglas, etc.). Del mismo modo, cuando realicemos una tarea más relacionada con nuestro modelo de juego, seguirán estando presentes todas las estructuras del jugador, pero seguramente prioricemos sobre otras.

En definitiva, teniendo claro que la mayor parte del rendimiento de nuestro equipo lo marcará nuestro modelo de juego y la capacidad de nuestros jugadores con el balón en los pies, seamos también capaces de ver la preparación física del futbolista como algo más que eso, como algo necesario de lo que también deben precisar nuestros jugadores para optimizar su rendimiento y seguir evolucionando en su día a día.

www.antoniocaballero.net