El Aficionado B logró una victoria muy especial en casa tras imponerse por 2-1 al Águilas de Moratalaz en un derbi de barrio cargado de intensidad. Un triunfo muy esperado, que pone fin a una racha sin ganar desde el mes de noviembre y que devuelve al equipo la confianza en un momento clave de la temporada.
El encuentro comenzó con mucha igualdad y tensión, propio de este tipo de partidos, pero pronto apareció Duque para romper el equilibrio con un auténtico golazo que hizo estallar a la grada. Un tanto de gran calidad que daba ventaja a los nuestros y marcaba el camino a seguir.
El equipo supo competir con orden y carácter, manteniéndose firme ante un rival que no dejó de apretar. Ya en la segunda mitad, una acción dentro del área sobre Lara fue señalada como penalti, y nuevamente Duque asumió la responsabilidad desde los once metros para firmar su doblete y ampliar la ventaja.
El rival logró recortar distancias, añadiendo emoción a los minutos finales, pero el Aficionado B supo sufrir, defender con solidez y mantener el resultado hasta el pitido final.
Más allá de los tres puntos, la victoria tiene un valor emocional enorme para el grupo, que vuelve a saborear el triunfo tras meses de esfuerzo. El equipo sigue creyendo y continúa en la pelea por el ascenso, con la ilusión renovada y el objetivo más vivo que nunca. 💪🏽⚽️🔥ç
#VamosMorata


